Category Archives: unas cuantas verdades

No quiero ser madre…

No digo que nunca.
Simplemente ahorita, no es mi deseo.

Y ciertamente creo que no es un pecado en este momento de mi vida preferir gatos que bebés.
Si, es cierto… tengo dos hermanos menores, pero es la ternura que necesito en mi vida: “La miel que puedo tener sin llegar a empalagarme”
Tengo las edades perfectas a mi alcance, 10 años y 10 meses, respectivamente.

Mis dos hermanos, perfectos como son, mi dosis de ternura diaria y las razones por las que no quiero tener hijos propios… al momento.

En fin, como les iba diciendo… el instinto materno en mí, no está despierto.
y tampoco me siento acomplejada por ello, es más… prefiero ser sincera.
Mi estilo de vida no da para tener a mi cargo una maternidad, me gusta levantarme a las doce, almorzar a la hora que me da la gana, salir a joder, tener una vida social activa, estudiar en la universidad (aunque ahorita esté de vacaciones), eventualmente trabajar en algo que me convenga y tener una gata llamada Francisca.
Además considero que estoy muy joven como para ponerme a criar hijos.
¡Vamos!, tengo 19 años.

Dicen que la maternidad te llena el corazon de sentimientos dulces y nobles para tu bebe.
Bueno, puede ser… quizás sea cierto, quizás cuando sepa de la existencia de un nuevo ser en mi vientre me vuelva menos fria y sarcastica por ese nuevo ser que vive dentro de mí.
Pero ahora, no tengo las ganas de sentir ningun tipo de sentimiento que tenga que ver con eso.

He escuchado a miles de mis “BF4E” querer tener 5 hijos, una casita, un marido y un perrito.

Yo quiero seguir jodiendo, estudiar mi carrera, conseguir un buen trabajo y tener un compañero de vida… que viva en un departamento conmigo, escuche mis problemas asi como yo también estaría dispuesta a escuchar los de él, hacer el amor todas las veces posibles, tener gastos compartidos y un gato peludo que se llame Filomeno.

Después de haber tenído una convivencia más o menos placentera, pensar en casarme… para al fin ser la “Señora De…”, sin apresuramientos, sin vestidos largos y colas.
Solo un pequeño vestido semiformal y nuestros amigos, en una ceremonia simple.
Si después de eso, el decide reproducir conmigo mi oratez.
¡Enhorabuena!, sino… tampoco me ofendería ser una solterona exitosa con plata hasta poder limpiarme el culo con ella, con una carrera y miles de buitres a mis costillas.

Aunque claro… también hay de las mujeres que les gusta pasar pariendo como cuys, enorgullecerse de tener “marido” y no esposo.

Pero eso es tema para otro post.

That’s All.