Category Archives: personas importantes en mi vida

Soy masoquista

La situación es la siguiente:

Dos tipos, que en mi universo paralelo – es decir hace un año atrás – tienen todo lo que yo siempre quise.
Pero resulta ser que después de probar lo que yo nunca quise, es ahora lo que más quiero y anhelo.

Suelo ser un poco masoquista, lo admito.

Pero si eso no está bien en mi cerebro, tengo que admitir que es hora de tomar las riendas del juego.
Es hora de manejar los sentimientos como lo he venido haciendo.

“Grandes sacrificios para obtener mayores satisfacciones”, es una frase que me da vueltas en la cabeza de uno u otro modo.
Pero es que ahora si me pongo a pensar no sé que satisfacción pueda sentir eventualmente si cada día es una cagada mayor.
De esas que te dan cuando comes menestra con borojó y aguacate a la reina.

– Ok, fui demasíado explicita pero las ideas están viniendo como huracán y tengo que valerme de todo –

Tengo muchas posibilidades a mi alrededor, pero ninguna… ninguna es lo que realmente quiero, y sé también que lo que quiero es prohibido pensarlo tan siquiera.

En fin, me dedicaré a organizar mi cumpleaños, eso me está teniendo bastante ocupada y me evita el hecho de que piense pendejadas.
Admito que esto de organizar mi fiesta me fascina… pues es una tensión que se siente tan bacán cuando llega el famoso día y estás a la expectativa de las personas, de la música, de los detalles.

Veremos que tal sale todo.

Despiertenme cuando empiece mi cumpleaños.
No sé porqué pero siento que estos tres días que faltan serán eternos.

That’s All.

Mis mejores amigos

Hace casi dos años, se fue mi mejor amiga a EEUU.

Roxana y yo nunca fuimos las típicas amigas conejín que se contaban todo y hacían las cosas juntas cual niñas felices por el mundo, de hecho si vinieron a leer el post y creyeron que les iba a contar acerca de las típicas amigas que se ponen “BF4E” en el Hi5, o se adulan la una a la otra hasta que su lambonería sabe mas a envidia e hipocresía que a otra cosa, están muy equivocados.
Amigas así, con las que hago todo y saben todas las cosas de mi vida, no tengo y tampoco quiero tenerlas, pues soy fiel creyente de la teoría de “Tu amigo termina siendo tu peor enemigo”.

Cabe acotar que lo más cercano que tuve en ese tipo de amistades “grupales” fue el extinto Bitchy Corp, el cual por motivos de fuerza mayor y más por nostalgia que por otras cosas prefería no mencionar hasta que surgió la entrevista para Ecuacanal.

En todo caso, les sigo contando…

Roxana y yo nos conocimos por el 2004, cuando yo era una pequeña alma descarriada con ansias de conocer el mundo y ella era la adolescente agresiva.
Entonces, inicialmente, no nos dimos cuenta que la amistad que nos unía más que todo era un problema que teníamos al relacionarnos con niñas de nuestra edad.

Y es que bueno, este post es una especie de confesión también, yo no me llevo muy bien con las mujeres, motivo por el cual, tengo más amigos que amigas, y no necesariamente pretendientes, sino más bien amigos en general… Me llevo mucho mejor con los hombres, creo que ahí es donde sale más a flote mi lado brusco, incoloro y practico de ver las cosas.

Entonces, como les iba diciendo, Roxana y yo teníamos y tenemos aún ahora un carácter bastante peculiar y con cambios de carácter bastante bruscos propios de nuestros 15 y 16 respectivos años en esa época. Al principio tuvimos un problema de comprensión único, pero aún así seguíamos siendo amigas, sumándole a esto la innata esperanza que teníamos ambas en creer que aún existían buenas personas en el mundo.

Tan confiadas nosotras ¿Verdad, Roxie?

Y así nos ocurrieron mil y un peripecias, en las cuales cada una sufrió su parte y olvido y perdonó a la otra, así como también hemos compartido buenas situaciones que nos dejaron muchas risas a cuestas, locuras propias de nuestra edad que ahora me llenan de orgullo y a veces de rubor el simple hecho de recordar.

Hasta que surgió un problema que viéndolo después de un tiempo creo que a lo único que le puedo hechar la culpa al respecto es a que estábamos muy peladas, y es así como dejamos de hablar por un año.

En ese año, me dí cuenta de cuanto valoraba a mi amiga, a mi mejor amiga… Cuanto me hacía falta y cuanto quería estar con ella para bailar, cantar, reír y también llorar.
Y es que sin duda nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y un día me vi extrañando a esa mejor amiga que perdí por mi maldita ingratitud y mi sentido del humor negro, que a veces te sienta más agrio en el corazón que en el hígado.

Aprendimos mucho en ese año separadas, muchos de ustedes que me leen desde hace tiempo fueron testigos de cuantos posts dediqué a contar sobre mis sueños sobre próximas reconciliaciones con Roxie, ¡Te extrañaba tanto mujer!, y sin saber, que ella aún seguía leyendo este pequeño espacio personal el cual ha ido ganando “popularidad” gracias a la ayuda de todos y cada uno de ustedes que impulsan a que esta humilde servidora siga escribiendo, por morbo quizás a que un centenar de extraños sigan mi vida y disfruten o lamenten mis penas o aciertos, pero eso es otro tema.

Hoy tuvimos una confrontación, más por diferencia de criterios que por otra cosa, a veces tan inmaduras nosotras queremos imponer nuestros criterios la una a la otra con el afán de facilitarnos la vida mutuamente, más no sabemos que cada una quiere vivir sus propias experiencias porque así somos nosotras ¡Tercas cual hermanas gemelas! ó Como si Dios nos hubiera mandado en un molde parecido pero no igual.

Permitanme decirles que este post no es de ninguna manera una forma de reconciliarme con ella, pues ya lo he hecho, son simple y sencillamente las ganas que tengo de darle a Roxie el lugar que se merece en este mi pequeño espacio cybernetico personal, pues ella y mi mejor amigo – del cual hablaré en un post muy cercano – saben cuanto me importa mi pequeña casa virtual.

Entonces, quiero hacer público mi agradecimiento por estos 4 años de amistad que tienes conmigo Roxana Arcos y que espero sigan siendo muchos más.

Que cumplamos cada una nuestros respectivos sueños, separadas en distancias pero no en corazones, que tu seas una gran Diseñadora y yo sea una gran Periodista y que eventualmente tengamos nuestros hijos y unos maridos que brinden por nuestros éxitos.

Gracias por estar ahí siempre, de enseñarme a verle el lado chistoso a las peores penas y verle el lado emotivo a las mayores alegrías.

¡Te amo de sobremanera Banana!

That‘s All.