Category Archives: confesiones

Suele suceder…

Ella era la pesadilla, la-muerte-en-vida que espesa la sangre del hombre con el frío. // Anne Rice – Entrevista con el vampiro.

A veces llega un momento en que te sientes tan cargada de energias negativas, tan exhausta, el sueño no te ayuda a descansar, sientes que tienes un peso encima.
A veces sientes que pierdes la esperanza.
Así me sentía yo en esta semana, pesada, viviendo por vivir, esperando a morir… un día de estos, o un año de estos, who knows.
Sabía que tenía que hacer algo al respecto, sabía que debía reencontrar mi esperanza, la que a diario trato de reconquistar como a un amante perdido.
No es fácil, no es algo de lo que me gusta hablar, no es algo que digo en una conversación normal.
Quizás por mi falta de fé en la gente, quizás porque sé que el hecho de que yo hable acerca de mis opiniones tiene la misma relevancia que la economía de Qatar.
Hola, soy danna y me gusta ayudar a las personas en mis tardes libres.
Porque creo que ayudar a otras personas que en verdad si lo necesitan me llena de gusto, de paz mental, de saber que todo tiene un motivo, una razón de ser.
Me gusta lo que hago porque sé que estoy en contra de todo estereotipo, porque no lo hago para reconciliarme con Dios, ya que aún dudo de su existencia de cuando en cuando y sé que al dudar estoy pecando, en el caso de que exista un Dios.
Lo hago por egoismo, por sentirme mejor, por llenarme de esperanza, por aprender de esas personas que cuentan sus minutos de vida como años y aún así se sienten plenos.
En el fondo, creo que debo de aceptar que no soy tan mala persona como creía ser.

Peace and Fuck!

That’s All.

Confesiones

En mi casi olvidada sección de confesiones, les traigo un nuevo capitulo a todos los seguidores de este humilde espacio.

Me parece patetico escribirte mensajes con gente que no conoces e iniciar un “romance” por celular.

Una de mis compañeras de trabajo, es una adolescente de 16 años, medianamente simpatica.
Compra 2 tarjetas de diez dolares diarias, pues sus ilimitados ya se acabaron (solo en Ecuador se pueden “gastar” los ilimitados…), mientras se escribe con “Pedro”, un quiteño de 18 de quien obtuvo su número a travez del mensajea de los típicos programas de televisión (la rayita de abajo que sale con “saludos” y el típico mensaje de: Soy Juanito, tengo 18 años, quiero conocer chicas sexies y traviesas de – inserte aquí la ciudad de su preferencia – mi número es 08xxxxxx).

No sé si yo soy la intolerante, o realmente está de moda el hecho de escribirle a gente desconocida para “hacerse amiga”.

Me parece patetico y hasta peligroso que te escribas mensajes con un desconocido, pero ironicamente intercambiamos messengers con personas por internet que no conocemos y de los cuales incluso llegamos a sentir estimación.

Ilogico, ¿verdad?

That’s All.

Confesiones

Siguiendo con la gama de posts interminables de confesiones en este humilde espacio que dedico a mi vida, les seguiré contando acerca de mi siguiente confesión, que paradojicamente tiene que ver mucho con lo que me está sucediendo en este momento.

No le doy la confianza a nadie, ni siquiera a la gente que tengo cerca.

Soy demasiado desconfiada del mundo que me rodea, confío en mi madre porque es el ser que me dió la vida, confío en José Luis porque es mi mejor amigo, confío en Roxana porque es mi mejor amiga, no confio en nadie más.

Y siempre para tener un tema de conversación, cuento huevadas ajenas a mi, nunca cuento las cosas que me suceden, si… está mal, pero así soy yo y esa formula me ha funcionado durante 18 años de mi vida para que la gente no me lastime.
¿Coraza? puede ser… Y si, a veces las personas que quiero tienen una idea equivocada de mi, es verdad… pero si saben las verdades de mi vida, eventualmente porque son humanos me fallarán y me dolerá mucho que usen mis defectos vs mis virtudes para atacarme.

Confío en mi madre porque sé que jamás hará nada concientemente para lastimarme, confío en José Luis porque es mi hermano y sé que ante todo y ante todos siempre buscará mi bienestar, confío en Roxana porque es mi mejor amiga en todo el mundo y sé que ella tampoco me fallará usando mis puntos débiles.

Si, soy un poco cerrada con mi circulo de personas de confianza, pero no es mi culpa, y sin sonar emo, tampoco es que no quiera confiar en alguien más, pero simplemente no usa el tino adecuado conmigo. Ok, admito que también necesitan tener un tino para decirme las cosas, no me gusta que vengan a la primera y me lancen las cosas como que si yo fuera esponja para absorver todo, no solo porque odio y aborresco que lo hagan sino porque me cierro como concha y no funciono ante el mundo.

Es verdad, me gusta que me cuenten cosas, no para divulgarlas, pero sí para estar informada de las cosas de la gente que me importa, pero no me gusta contar las mías… al menos no las muy personales.

Si, esa es mi triste confesión.

Mal, pero ¿Qué le puedo hacer?

That’s All.

Confesiones

Continuando con la saga de confesiones que expondré ante sus ojos en esta gama sin fin de posts, les comentaré sobre mi siguiente manía.

Soy despilfarradora de dinero profesional.

Si, no puedo tener dinero en mis manos que veo las mil y un formas de gastarmelo hasta quedarme sin un solo centavo.

He pasado de tener $100 en un día, y no tener absolutamente nada al día siguiente, y lo peor es que me lo gasto en huevadas.
Por eso mis viejos me tienen miedo, desde pequeña siempre he sido así.

Mi viejo sobretodo un día me dijo que tendría que tener una contabilidad sobre mis finanzas.

Quizás muchos digan, eso es porque no gano mi propio dinero, y tampoco es así.
Porque cuando empecé a trabajar, igual gastaba mi misero sueldo en menos de dos días.

Estoy tratando de sobrellevar esto, pero siempre es igual, así que terminé acostumbrandome.

That’s All.

Confesiones

Esta es una nueva sección de mi blog en la que voy a desahogarme de las cosas que llevo dentro.. creo que eso me ayuda a ser mejor cada día.

El día de hoy les contaré acerca de mi temor por las matemáticas.

Si, no sé absolutamente nada de matemáticas, osea… sé lo básico, sumar, restar, multiplicar, dividir, pero nunca aprendí a factorizar, ni raíz cuadrada, ni parabolas, ni absolutamente nada que signifique más alla de lo arriba mencionado.

De hecho, me quede supletorio toda mi vida de bachillerato en matemáticas.

Si, lo mío definitivamente son las letras, nada de números por mi lado.

Aún recuerdo 5to grado – 6to año básico le dicen ahora – me quede supletorio porque no sabía dividir… aprendí recién en primer curso, cuando ya sabían raíz cuadrada y numeros irracionales, siempre copié los deberes, le decía a Angel que me diga las lecciones.

En tercer curso, no aprendí nada en absolutamente todo el año, es más… nisiquiera me interesaba, como era costumbre… me quede supletorio otra vez, no pasé el primer examen, me dieron el examen para que me lo aprenda, tampoco lo pasé… supongo que así debió pasar.
Estoy casi segura que el segundo examen que dí estaba correcto, solo que el viejo de matemáticas me tenía pica..

Llegamos a Sexto Curso, exámenes de grado, nos dieron 5 cuestionarios de los cuales me aprendí solamente el primero y el quinto y usé la ley de la atracción para que nos toque el primer cuestionario, Definitivamente, hay un Flaco allá arriba, me tocó el primer cuestionario y logré graduarme con 18 en matemáticas.

Sin saber nisiquiera factorizar.

Nunca descubrí cual era realmente mi temor, quizás por eso no soy tan apegada a las ciencias lógicas y me incliné por las letras, mis padres me pusieron mil profesores, pero a ninguno les entendía… ¡Qué Raro!

Triste, pero cierto.

That’s All.