Preguntas sin respuesta

Nota mental: Nunca es bueno escuchar Coldplay cuando estás particularmente sensible.
Hace algunos días vengo recordando a mi abuelo, no me lo saco de la cabeza. Y es que ahora que tengo tantas preguntas, ya no tengo quien me las responda. Ya no estoy a 10 minutos de su casa, de encontrarlo en la hamaca leyendo un libro y decirle lo que pienso y que el me aconseje y me acaricie la frente.
Como lo extraño al viejo. Cada día, cada semana, cada mes desde que se fue lo pienso.
¿No les pasa que se les ocurren todas las preguntas del mundo cuando ya no está esa persona irrecuperable para responder sus dudas?, es una situación horrible.
También estoy pasando por una mezcla de situaciones horrible, colapsé la semana pasada, lloraba por todo. Y obvio, me cabrea estar así, porque generalmente siempre acudo a mis amigos y les cuento mis miserias y todo pasa, pero esto simplemente no es de “dejarlo pasar”, es como si tuviera una herida abierta por dentro y doliera todo el tiempo.
Y empieza la rutina de la depresión: Escuchar música, escribir y encerrarme en mi mundo. Ya no estaba acostumbrada a eso, pero supongo que es como alguien dijo alguna vez: “Los dolores te recuerdan que estás vivo”. Pronto pasará y lo superaré, lo sé.

“(….) When you lose something u can’t replace
When u love someone, but it goes to waste
Could it be worse?

Lights will guide u home
And ignite your bones
And I will try to fix u”
– “Fix You”, Coldplay.

Todo se transforma

He tenido unos días bastante duros, de hecho, dos meses bastante jodidos.
Siempre se tiene miedo a los cambios, más a aquellos que sabes de antemano que no están bien, sin embargo, cuando no tienes más que hacer, debes aceptar las cosas como vienen y sacarles provecho.

Mi vida, laboralmente hablando, se va a transformar. Algo que, debo admitir, no es nada de mi agrado, pero esto está fuera de mi alcance, entonces tengo dos opciones: Rendirme o Trabajar con lo que tengo.

Siempre he considerado que rendirse es de cobardes, yo no soy cobarde, me gusta pelear hasta el final por mis ideales, así que bueno, después de quejarme, llorar, putear y volver a llorar, llegué a la conclusión de que debo luchar hasta el final, así tendré la conciencia tranquila y dormiré en paz por las noches. Si todo se jode, sabré que no fue por mi culpa, porque hasta el final di todo lo que tenía y más.

Y bueno, quizás sea el momento ideal de oxigenarse, de replantearse metas, sueños y objetivos.

Es por esto que en esta etapa de mi vida, está canción se ha vuelto mi himno:

Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma…”
Todo se transforma, Jorge Drexler.
That’s All.

La frustración

He vivido una semana bastante pesada, fisicamente no me he sentido nada bien, es más, me he sentido pésimo.
Estoy teniendo problemas de actitud. Estoy como una niña malcriada que no quiere ser obligada a hacer algo que no quiere, pero debo aprender a que a veces se debe perder para poder ganar; está vez me tocó perder, pero no siempre será así. La balanza siempre se inclina, tarde o temprano.
Han sido 3 años de trabajo arduo.
Creo que a este punto es hora de empezar a ver los verdaderos beneficios, pero no tengo paciencia. Es algo que tendré que ir cultivando con el tiempo… El tiempo, ese que puede ser tu mejor amigo o tu peor enemigo.
A éste punto, quisiera creer que tengo el tiempo a mi favor, quisiera mantenerme positiva, quisiera atraer cosas buenas y sonreir, como siempre. Pero me como mierda por dentro.
Tarde o temprano voy a explotar y sé que escribiendo solo lo estoy retrasando, pero no puedo hacer más. De momento es solo esperar.
Es realmente frustrante no llevar las riendas de ciertos aspectos de la vida.
… O quizás no me siento lista para tomar esa decisión. 

El vacío…

El fin de semana fue intenso y extenso.
Hoy, sentada en mi laptop antes de que inicie un nuevo día, me puse a pensar qué es lo que realmente quiero.
Sí, quizás todos se han hecho está pregunta siempre, pero yo voy un poco más allá. El jueves pasado tuve una conversación con un amigo, que me hablaba de la necesidad de un compañero de vida; más que un compañero sentimental, alguien que comparta tus sueños, tus metas, tus miedos, tus aciertos y tus decisiones.
Quizás tenga razón, pero a éste punto de mi vida, la idea del “hombre perfecto” es casi inexistente. Me gusta mi estilo de vida, me gusta vivir relajada, vivir el momento. Por otro lado, ayer vi la otra cara de la moneda, lo que sucede cuando haces de éste estilo de vida algo permanente.
Respuesta: El vacío.
Supongo que te sientes súper vacío por dentro, como absorbido, como si no tuvieras más que darle a nadie, porque todo se lo han llevado o tú lo has entregado. No lo sé.
Obviamente, mi idea de tener un esposo, una casa, un perro, ya fue. Fue hace mucho tiempo y esa es la razón principal por la que quiero mantenerme así, lo tengo claro. Pero analizándome, a veces creo que es una escapatoria para no enfrentar mis miedos.
Hoy en la mañana, mientras corría, pensé en el antes y después de mi vida amorosa y llegué a la conclusión de que quizás después de todo sigo dañada, sigo incapaz de volver a sentir lo que sentí en ese momento, esa necesidad de querer estar con alguien.
Y quizás es porque nunca cerré ese episodio de mi vida, simplemente dije muchas cosas tontas, propias de una niña de 20 años. Nunca dije: “Cabrón, eres un hijueputa, ojalá te mueras”, simplemente lloré, me callé, ignoré y seguí con mi vida… Le dejé todo al karma.
El karma funcionó, mejor de lo que yo esperaba. Sin embargo, aún tengo un vacío interno que no sé cómo sacarme. Entonces, decidí que voy a curarme antes de buscar algo con alguien.
No puedo seguir ignorando mis emociones para siempre, peor aún, acallándolas. 
Quizás escribiré por acá más seguido, quien sabe.
That’s All.

Sobre los afectos…

“No todo es dar en la vida, no puedes ir repartiendo cariño al mundo, no cuando todas las personas no se lo merecen”, siempre me repito esto. Siempre.
Y es que aún no tengo claro que no todas las personas valoran que las trates como eso, como personas. Simplemente están por tu vida por una razón específica, algunos se quedan, para ellos debe ser tu cariño; otros simplemente cumplen un propósito y se van.
Supongo que suena frío, no domino bien mis emociones, pero la vida es así. Y mientras más te encariñas con alguien -no necesariamente por el lado amoroso- debes aprender que si ese cariño no es correspondido, debes retroceder.
Soy buena retrocediendo, me gusta parar cuando puedo. Sé hacerlo… pero le doy chance al destino, que esa persona haga lo que tiene que hacer: darme una lección de vida, un buen consejo, una noche romántica o una salida cualquiera, así lo he manejado desde hace algún tiempo y me va bastante bien.
Ahora, soy humana. Siempre bajo mis defensas… Y a veces me encariño con gente que no debo porque tengo complejo de Superwoman, supongo que son los genes de mi madre. Es ahí cuando mi alarma se activa.
… No más cariños no correspondidos.
… No más personas que se aprovechen de la buena voluntad.
… No más karmas acumulables.
Se debe jugar con las cartas sobre la mesa, estrategia y lógica; lamentablemente, los sentimentalismos deben quedar fuera.
Nota mental: Leeré éste post muchas veces, debo repetirmelo hasta curar esa tendencia que tengo de preocuparme por los demás. Al parecer, al universo no le agrada la condescendiencia.