De los estados de ánimo…

“When I’m calm, I feel good

And when I feel good, I sing
And the joy it brings makes me feel good
And when I feel good, I sing
And the joy it brings” – Jason Mraz, “The Freedom Song”.


Esto de la personalidad es una cosa tan rara. A veces no sabes cómo actuar, otras veces sí… pero sabes que no es prudente. Yo creo que el tacto es la clave de todo, pero raramente lo utilizo; Soy esa persona que siempre habla algo equivocado, en el momento menos indicado.

Sin embargo, he aprendido a manejar bien las palabras… He aprendido a hacer de ellas mi carrera, no estudio comunicación social por loca, realmente me apasiona lo que hago, soy una freaky de la comunicación y me gusta. Lo tomo con la mayor seriedad del caso.

Aún así, hay momentos en los que estoy sentada en casa, escuchando una canción, pensando en mi pelado o en todos los proyectos que tengo encima. Y me pongo a pensar si realmente no me he perdido en el trayecto hasta lograr lo que quiero… Y que cosa tan rara será esto de los estados de animo, hay días donde no quiero levantarme de la cama porque siento que mi vida es aburrida y otros donde estoy agradecida por cada cosa que hago, agradecida con mis padres por haberme criado como lo hicieron, con errores y aciertos, agradecida con mi pelado por amarme como lo hace, agradecida con mis amigos por todo lo que hacen por mí, agradecida por mi trabajo… Entonces no lo puedo creer, porque tengo lo que siempre quise, en menos tiempo de lo que me propuse.

Luego viene esa ambición, esa crisis de la edad donde siento que necesito más… Donde siento que no es suficiente porque mi capacidad puede más y yo quiero esforzarme, quiero estirarla como una liga. Después recuerdo que recién tengo 22, que tengo todo el tiempo del mundo para comerme el universo… para ser lo que tenga ganas de ser.


That’s All.