22…

“Tiro la roca al mar, que lleva mis deseos…
Busco en la trama el desconcierto, las emociones.
Cuentos decapitados llevan mi nombre…” // Catupecu Machu – Cuentos decapitados.

Debo confesar que me había demorado en hacer este post, no por descuido, ya que me taladraba la mente sabiendo que debía escribir la entrada de rigor haciendo el recuento de los años de otro año más de vida desde que escribo aquí.

El 20 de enero cumplí 22 años, fue uno de mis mejores cumpleaños, muchísima gente me escribió, entre amigos, oyentes, parientes, gente conocida, etc. Me organizaron una mini-celebración en la radio. Fue un gran cumpleaños.

Organicé algo pequeño en mi casa, en compañía de mis personas cercanas, nada grande, no pude incluirlos a todos, pensaba hacerlo en la fiesta que organizo todos los años pero este año no lo haré, ¿Por qué? Simplemente por falta de tiempo, tengo muchos proyectos en la cabeza y muchas cosas que hacer, quizás el próximo año.

Haciendo un recuento de los daños, que no han sido daños precisamente, todo ha ido excelente desde el 2011 y planeo que así continúe. Mi papá me regaló un departamento – sí, estoy bastante contenta por eso, no lo esperaba -, el cual ahora están remodelando, así que quizás el próximo año me independice, idea que aún no le agrada a mi madre, así que en este momento estoy trabajando para amueblarlo a mi manera y eso… Algo que me represente y que sea acogedor. Tampoco es que tengo planes de volverme loca y organizar farras cada fin de semana, si algo tengo en la mente es que “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”.

Continúo en la universidad, me va bastante bien en la ESPOL, voy a mi tercer semestre con un promedio bastante bueno, me gusta mucho mi carrera y aprendo todos los días de este medio que no es nada fácil. He seguido con mi plan de crecimiento mental, veo películas, series, exploro música para ampliar mi cultura general, es bastante entretenido. Antes prefería irme a beber y joder con mis panas, ahora empleo mi tiempo en ir los sábados al cine con Gustavo y ver una buena película para luego escribir una reseña con mi opinión, es un ejercicio bastante bueno. Los domingos me quedo en casa, poniéndome al día en deberes.

Me niego a aceptar el concepto de nerd que la gente me atribuye, más bien creo, que con cultura, veo las cosas desde otro punto de vista. ¿Les hablé de Gustavo?, sí, seguimos juntos y cada día lo quiero más, se ha convertido en un pilar de mi vida. Respeta mi espacio y mi opinión, es inteligente, es odioso – como yo -, y lo amo.

Mi relación con papá ha mejorado muchísimo, ha aprendido a aceptarme como soy, a quererme y a aconsejarme también, debo decir que no es así con mi mamá, ya que con mis planes futuros, la relación se ha deteriorado un poco, en fin… cosas que no vienen al caso.

En cuanto a mi trabajo, todo está muy bien, trato de mejorar siempre, soy más suelta a la hora de locutar, siempre trato de aportar, me preocupo mucho por mi pequeño “hijo” que pesa como un matrimonio. Ha salido otro proyecto, que quizás se concrete pronto, pero no quiero abarcar mucho porque después no tengo tiempo para desenvolverme con responsabilidad en todo. Sigo escribiendo para LaOnda, que confirma mes a mes que nada me hace más feliz que ver mis “artículitos” plasmados en papel y saber que a la gente le gusta y le interesa lo que tengo que decir u opinar.

He tratado de resumir todo sin tratar de aburrirlos, me despido con la promesa de tratar de actualizar esto más seguido, he mantenido olvidado mi emo blog y pienso cambiarlo – espero – en un futuro próximo.

That’s All.


Un nuevo comienzo…

¡Hola!
Ya es 2012, no había actualizado el emo blog desde aquella final horrible del 17 de diciembre, pero que más da. Es hora de volver a empezar.
De quince días para acá, no muchas cosas han cambiado, continúo con la meta que me propuse en el 2011 que es mejorar todo el día, todos los días. No es cosa fácil, ya que cada día te presenta un nuevo obstáculo y debes saber como enfrentarlo.
Tengo algunos proyectos en mente, unos a corto y a largo plazo, que tienen como base todo por lo que me preocupé en formar este 2011 que pasó, que a mi criterio fue un gran año, con sus pérdidas y sus novedades.
Siempre he sido de la idea en que cada inicio de año, a las 00H00, debes pedir un deseo, y al ver que yo estoy prácticamente completa en todos los campos importantes, o al menos los que yo considero importantes, pedí consagración.
La estabilidad es una cuestión importante en la vida de una persona, te sirve para caminar con más firmeza y con la frente en alto, sabiendo que estás haciendo las cosas bien. Sin ella, pierdes la confianza en ti mismo/a, lo que te dificulta cumplir proyectos que te fijes día a día.
Este año no será diferente al anterior, ya que me encargaré personalmente de continuar la racha de logros. Soy de la opinión de que nadie hará tu año, lo harás tú.

Si me coje el fin del mundo, que me coja siendo arrecha.